Cuando una relación familiar se rompe, ya sea por una separación de pareja, un conflicto por la custodia de los hijos o una disputa por la herencia, contar con un abogado especialista en derecho de familia civil resulta fundamental para proteger tus derechos y los de tu familia. Carlos Daniel Martínez Mora ejerce como abogado en Barcelona centrado en esta rama del derecho civil, acompañando a las personas en procesos que, además de jurídicos, suelen ser emocionalmente complejos.
Este artículo explica qué hace un abogado de familia, qué normativa regula estos procesos en España, qué plazos orientativos existen y qué pasos concretos debes seguir si te enfrentas a una situación de este tipo.
¿Qué hace exactamente un abogado especialista en derecho de familia civil?
El derecho de familia civil abarca todas las relaciones jurídicas derivadas del matrimonio, la pareja de hecho, la filiación y las relaciones entre padres e hijos. Un abogado especializado en esta materia interviene, entre otros, en los siguientes asuntos:
- Separaciones y divorcios, de mutuo acuerdo o contenciosos.
- Guarda y custodia de menores, incluida la custodia compartida.
- Fijación y modificación de pensiones de alimentos.
- Régimen de visitas y comunicación con los hijos.
- Liquidación del régimen económico matrimonial (gananciales o separación de bienes).
- Parejas de hecho y sus efectos patrimoniales tras la ruptura.
- Procedimientos de filiación y reconocimiento de paternidad.
Su función no se limita a redactar demandas: también asesora sobre las consecuencias fiscales y patrimoniales de cada decisión, negocia con la otra parte y, cuando es posible, busca acuerdos que evitan un litigio largo y costoso.
Normativa aplicable en los procesos de familia
Los procesos de familia en España se rigen principalmente por el Código Civil, en especial los artículos 90 a 101 (efectos comunes a la nulidad, separación y divorcio) y los artículos 154 y siguientes (patria potestad y relaciones paterno-filiales). El procedimiento judicial se regula en la Ley de Enjuiciamiento Civil (Ley 1/2000), que dedica su título I del libro IV a los procesos matrimoniales y de menores.
Además, la Ley 15/2015 de la Jurisdicción Voluntaria permite tramitar ante notario los divorcios y separaciones de mutuo acuerdo sin hijos menores o dependientes, como alternativa a la vía judicial. Por su parte, la Ley 5/2012 de mediación en asuntos civiles y mercantiles fomenta la resolución negociada de conflictos familiares antes o durante el procedimiento judicial.
Divorcio de mutuo acuerdo: requisitos y pasos
El divorcio de mutuo acuerdo es, en la mayoría de los casos, la vía más rápida y menos gravosa emocionalmente. Los requisitos básicos son:
- Que ambos cónyuges estén de acuerdo en divorciarse y en las condiciones de la ruptura.
- Presentar un convenio regulador que fije custodia, régimen de visitas, pensión de alimentos, uso de la vivienda familiar y liquidación de bienes.
- Acudir con abogado, que puede ser común si no hay conflicto de intereses, aunque es recomendable que cada parte cuente con su propio letrado.
El procedimiento puede tramitarse ante el Juzgado de Primera Instancia o, si no hay hijos menores o con discapacidad, ante notario. En ambos casos, es imprescindible que el convenio regulador sea claro y completo, ya que de él dependerán las relaciones familiares durante años.
Divorcio contencioso: cuándo es necesario
Cuando no existe acuerdo entre las partes sobre custodia, pensión o reparto de bienes, es necesario acudir a la vía contenciosa. Este procedimiento es más largo y su duración depende de la carga de trabajo de cada juzgado, por lo que cualquier plazo debe entenderse como orientativo y no como una garantía. El abogado presenta la demanda, se celebra una vista y el juez dicta sentencia resolviendo los puntos en desacuerdo.
Custodia de los hijos: criterios que valora el juez
La custodia, sea individual o compartida, se decide siempre atendiendo al interés superior del menor, principio recogido en el artículo 2 de la Ley Orgánica 1/1996 de Protección Jurídica del Menor. Entre los factores que suelen valorarse están:
- La disponibilidad y estabilidad de cada progenitor.
- La edad y necesidades específicas de los hijos.
- La relación previa de cada padre o madre con los menores.
- La proximidad de los domicilios para facilitar la escolarización y las rutinas.
La custodia compartida se ha consolidado como opción preferente en muchas resoluciones judiciales, aunque no es automática ni obligatoria: depende de las circunstancias concretas de cada familia.
Pensión de alimentos: cómo se calcula y cuándo se puede modificar
La pensión de alimentos se fija en función de los ingresos de cada progenitor y de las necesidades del menor, conforme al artículo 146 del Código Civil, que establece que la cuantía debe ser proporcional al caudal de quien la da y a las necesidades de quien la recibe. No existe una tabla oficial obligatoria, aunque algunos juzgados utilizan orientaciones no vinculantes para estimar rangos razonables.
La pensión puede modificarse si cambian sustancialmente las circunstancias económicas de alguna de las partes, por ejemplo, tras una pérdida de empleo o un cambio relevante de ingresos. Para ello es necesario presentar una demanda de modificación de medidas, no basta con dejar de pagar o pagar una cantidad distinta a la fijada judicialmente.
Pasos concretos si necesitas iniciar un proceso de familia
- Reúne toda la documentación relevante: libro de familia, capitulaciones matrimoniales, escrituras de bienes, nóminas o declaraciones de la renta.
- Valora si existe posibilidad de acuerdo con la otra parte, ya que reduce tiempo, coste y desgaste emocional.
- Consulta con un abogado especializado antes de firmar cualquier documento o convenio.
- Si hay menores, prepara información sobre horarios escolares, actividades y necesidades específicas de los hijos.
- Presenta la demanda o la solicitud de mutuo acuerdo ante el juzgado competente, que suele ser el del último domicilio familiar.
Por qué contar con asesoramiento especializado
El derecho de familia combina normativa civil, procesal y, en ocasiones, fiscal. Un abogado especialista en esta materia conoce no solo la ley, sino también la práctica habitual de los juzgados de la zona, lo que ayuda a plantear estrategias realistas y a evitar errores en la redacción de convenios o demandas que puedan generar problemas futuros.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda un divorcio de mutuo acuerdo?
No existe un plazo garantizado, ya que depende de la carga de trabajo del juzgado o notaría correspondiente. Como referencia orientativa, suele resolverse en menos tiempo que un procedimiento contencioso, pero cada caso es distinto.
¿Es obligatorio tener abogado para divorciarse?
Sí, la Ley de Enjuiciamiento Civil exige la intervención de abogado y procurador en los procesos matrimoniales, tanto de mutuo acuerdo como contenciosos.
¿Puedo cambiar de abogado durante el proceso?
Sí, es posible cambiar de letrado en cualquier fase del procedimiento, comunicándolo formalmente al juzgado y al abogado anterior.
¿Qué pasa si mi expareja no paga la pensión de alimentos?
Se puede iniciar un procedimiento de ejecución judicial para reclamar las cantidades impagadas, además de valorar otras vías legales en caso de impago reiterado.
¿La custodia compartida implica repartir el tiempo al cincuenta por ciento?
No necesariamente. La custodia compartida se refiere a la corresponsabilidad en las decisiones sobre los hijos; el reparto de tiempo se adapta a las circunstancias de cada familia y no siempre es exactamente igualitario.